miércoles, 21 de diciembre de 2011

Religión.

La religión me parece que es la base de una persona, mejor dicho, la fe es la base de una persona. La religión es otra cosa completamente diferente: es normas, reglas, prohibiciones, conductas; la fe es un sentimiento, lo que te define, la forma bajo la que actúas, es en quién pones o en que pones tus deseos, tus decisiones, tu moral o ética. Odio ese tema, odio de verdad discutir sobre en que ente superior coloco mi verdad, porque la respuesta es: en ninguno. Y creo sinceramente que la gente que coloca su vida en otra cosa que no es ella misma, es débil, ilusa y propensa a las decepciones, no es capaz de aceptar su realidad, que las cosas no pasan por un razón, que las personas se va no se van para que llegue otra mejor, ni que no tenemos un camino predeterminado, que los males no son lecciones, ni que las caídas son pruebas; no son capaces de acepta la libertad, es más fácil seguir un algo (una idea, una creencia, un pensamiento) que crear nuestro propio algo, es más fácil no pensar a que te abrume la idea de la nada -y cuando hablo no lo digo como vacío frío y triste, sino como el punto de partida, el lienzo en blanco- que por cierto es un concepto hermoso. Y bueno, a la final las personas son libres incluso de ser no reflexionar.

A lo que voy con todo esto es que siempre he pensando que la persona que no comparta mis creencias, nunca podrá entenderme del todo, o nunca será lo suficientemente fuerte, o tendrá el mismo sentir. Por eso creo que tu y yo, y no por mi, llegaremos a algo más intenso, creo que necesitas a alguien más con quien puedas compartir tu visión de vida, tus creencias porque a la final lo que crees es lo que define tu realidad.
Alguien con menos curiosidad, alguien más simple que no tengas reflexiones tan filosóficas o que le preocupe más la forma que el fondo. Yo no me inclino por ninguna de las dos, miento, me inclino por el fondo pero sé que sin la forma el fondo es disperso y etéreo. Muchas veces siento que no soy la muchacha adecuada, porque no soy "gente bonita", porque pienso más y porque hago chiste malos, porque puedo arruinar algún momento lindo con sarcasmo o ironía.

Odio hablar de religión porque me da miedo descubrir que vivo de una forma muy diferente a la que la otra persona vive.

Nunca seré la muchacha adecuada porque estoy escribiendo esto, la mucha que imagino para ti no escribiría y en primer lugar no tendría conversaciones sobre religión.

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